Incapto se ha atrevido con el lanzamiento de una nueva cafetera semi-automática. Bajo este concepto se integran este tipo de cafeteras barista, de portafiltros y molinillo integrado, pero en esta ocasión se suma un elemento que facilita aún más las cosas: prensado asistido.
Lo interesante de la Incapto Sabi es que este prensado no es ni siquiera asistido, sino totalmente automático. No solo eso, sino que también se encarga de dosificar correctamente según el filtro que estés usando. Y además, sensor de temperatura en el vaporizador. Básicamente, tú lo único que haces es mover el portafiltro de un sitio a otro, y la cafetera prácticamete se encarga de todo por ti.
El concepto está cerca del de una superautomática, pero con mejores resultados. Me ha encantado esta Incapto Sabi, pienso que es una cafetera totalmente recomendable y es digna merecedora de entrar en mi lista de cafeteras recomendadas. En este análisis te doy todos los detalles de por qué pienso esto.

Incapto Sabi
Potencia: 2800 W | Bomba: 20 bares | Sistema de calentamiento: Doble Thermoblock con PID | Molinillo: Cónico, de acero inoxidable y 38 mm, 35 ajustes de molienda | Panel de control: Digital con botones táctiles | Depósito de granos: 260 g | Depósito de agua: 2,5 L | Recetas programadas: 1 y 2 tazas, con volumen personalizable | Tipo de espumador: Vaporizador de tres orificios, con sensor de temperatura | Dosificación y prensado automático: Sí | Dimensiones: 33.20 x 42.60 x 32.30 cm
Diseño, partes y componentes
El diseño de esta Incapto Sabi es francamente bueno. Está fabricada con buenos materiales, con prediminio del acero inoxidable en la carcasa, con un panel de control digital negro, que le da una apariencia estética y moderna. Cuando la cafetera está apagada pero conectada a la corriente, aparece en el panel de control levemente iluminado el botón de encendido, un toque elegante.

La disposición de los elementos y partes sigue la tónica habitual de este tipo de máquina, con la tolva de los granos de café y el molinillo en la parte superior izquierda, el depósito de agua en la parte trasera, la rueda selectora de agua y vapor en la derecha, y una bandeja de goteo extraíble debajo que, al sacarla, descubre un pequeño cajón donde viene el filtro simple, un cepillo de limpieza y la herramienta para retirar el tamper.

Particularmente interesante resulta echarle un ojo al cabezal de molienda, con el tamper automático. Como ves en la imagen, no es un tamper al uso, sino un prensador con la base en forma de abanico, típica también de los distribuidores-niveladores. Esa forma distribuye y nivela el café molido mientras prensa. El mecanismo funciona increíblemente bien, como te comentaré después.

Un elemento de diseño muy bienvenido es el hecho de poder retirar la tolva de granos, dando así acceso al molinillo. Incluso se puede sacar la muela superior, lo que facilita limpiar las muelas con el cepillito, algo absolutamente indispensable pero que, sin embargo, no todos los fabricantes contemplan (te miro a ti, De’Longhi).

El molinillo, por cierto, es cónico, de acero inoxidable, con muelas de 38 mm, un tipo de molinillo bastante estándar aunque con algo muy positivo en esta ocasión: una muy baja retención y estática. Sus 35 ajustes de molienda también permiten un rango amplio de calibración, siendo además esta muy cómoda, con pasos escalonados a través del dial de la tolva.

En lo que respecta al diseño, comentar una última cosa, y es que la Incapto Sabi está disponible en dos colores: plateado, que es el del modelo que tengo yo, y en color negro. Particularmente creo que el color negro le sienta aún mejor, pero dejo a criterio de cada uno decidir esto.
Workflow, panel de control, preparación de espresso
Te comentaba antes que estando apagada pero conectada a la corriente, la Incapto Sabi muestra, de forma conveniente, el botón de encendido levemente iluminado. Al pulsarlo, la cafetera inicia el calentamiento de los dos bloques térmicos. Sí, has leído bien, la Incapto Sabi cuenta con dos grupos térmicos, lo que en la práctica permite preparar café y usar el vaporizador al mismo tiempo. Estos se calientan rápido, y en 30 segundos la cafetera ya está lista, mostrando en el panel de control todas sus opciones.

Y ya ves que no son pocas. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: ajuste de la dosis de molienda, volumen y temperatura de agua caliente, potencia y temperatura del vaporizador, temperatura de extracción de café, duración de la preinfusión, volumen programable de un espresso simple y para el doble. Casi nada.
En medio, el manómetro, si bien recomiendo olvidarte absolutamente de él. Si te lo estás preguntando: no, la Incapto Sabi no tiene el OPV limitado a 9 bares, sino a 13, y no es una cafetera profesional que cuente con las herramientas absolutamente precisas que se requieren para clavar la aguja en los 9 bares durante la extracción, así que obsesionarse con esto es una pérdida de tiempo.

Aunque es habitual que la Incapto Sabi trabaje con presiones de 12 o incluso 13 bares, el espresso que se obtiene es realmente sobresaliente. Y esto tiene mérito, porque no estamos ante una cafetera con un ajuste fino y quirúrgico de cada variable, sino ante una máquina muy automatizada que, aun así, ofrece una calidad de extracción sorprendente. Lo que más me ha llamado la atención es cómo ajusta automáticamente la dosis en función del filtro que estés utilizando. Parece que incorpora un sensor capaz de medir la profundidad del filtro y calcular la cantidad de café ideal, evitando uno de los errores más comunes entre quienes se inician en el espresso: una dosificación incorrecta.
La máquina permite un pequeño ajuste manual de la dosis desde el panel de control, aunque con un margen limitado. Con el filtro doble, el rango se mueve aproximadamente entre los 16 gramos en el ajuste mínimo y los 19 gramos en el máximo, dependiendo en gran medida del tipo de grano utilizado, ya que la densidad y el nivel de tueste influyen bastante. En mi caso, he dejado casi siempre el ajuste en una posición intermedia y los resultados han sido, por norma general, muy buenos.
Todo el sistema funciona escandalosamente bien. Basta con insertar el portafiltro en el cabezal de molienda para que la Sabi se encargue de moler, dosificar, distribuir y prensar el café de forma totalmente automática, sin apenas intervención por parte del usuario. El resultado es sorprendente: la pastilla queda perfectamente formada, con un prensado firme y uniforme, como si la hubiese preparado un barista experimentado con herramientas manuales.

Como cualquier aficionado al espresso sabe, la preparación del puck es uno de los factores determinantes para conseguir una buena extracción, y en este apartado la Incapto Sabi va sobrada. No es casualidad, por tanto, que la calidad de los espressos que prepara sea tan alta. Personalmente, he quedado muy sorprendido y ampliamente satisfecho con los resultados: no tengo absolutamente nada que reprocharle. Es una cafetera capaz de preparar un espresso excelente con el mínimo esfuerzo, y eso es justo lo que promete.

En lo referente al proceso de extracción, hay varios aspectos a destacar. Para empezar, la Sabi incorpora una válvula de tres vías, lo que se traduce en una extracción más estable, con menor riesgo de canalización y con la ventaja añadida de poder expulsar la pastilla de café del portafiltro de forma limpia una vez finalizado el espresso. Donde sí encuentro margen de mejora es en el sistema de preinfusión. En la comunicación de la marca se habla de una “preinfusión a baja presión”, lo que puede llevar a pensar en un funcionamiento similar al de cafeteras como las Sage, con unos pocos bares de presión. En la práctica, la preinfusión se limita a una ligera humectación del café sin presión real, y el ajuste disponible consiste únicamente en el tiempo de espera entre esa humectación inicial y el inicio de la extracción.
Por otro lado, el control de temperatura está muy bien resuelto. El rango va de los 90 °C a los 96 °C y la máquina cuenta con PID, por lo que la estabilidad térmica durante la extracción es buena. Combinando el ajuste de temperatura con el de preinfusión —aunque esta no sea perfecta— es posible “jugar” con los parámetros para obtener un gran espresso independientemente de la variedad o del nivel de tueste del café. A esto hay que sumarle que el molinillo rinde a muy buen nivel, con una molienda fina y consistente incluso en cafés de tueste ligero.
Solo he de apuntar un inconveniente en lo que respecta a este molinillo, y es la imposibilidad de usarlo si no es insertando el portafiltro en el cabezal de molienda. Lo que esto implica es que no podemos usar el molinillo de forma independiente, lo que le resta funcionlidad, por ejemplo si en alguna ocasión queremos moler café para otro tipo de preparaciones, como pour-over o filtro.
Texturización de leche, mantenimiento, accesorios
Otro de los puntos fuertes de la Incapto Sabi es su vaporizador, con un sensor de temperatura en la punta, de manera que la vaporización se detiene cuando la leche alcanza la temperatura que hemos indicado en el ajuste correspondiente del panel de control.

La punta del vaporizador tiene tres orificios, y al tener bloque térmico específico para el vapor, la Incapto Sabi va sobrada de potencia. Un ajuste curioso, que no había visto en ninguna otra cafetera, permite además seleccionar cuántos de los orificios del vaporizador están activos. Durante la vaporización, podemos seleccionar uno, dos o tres niveles de potencia de vaporización con los botones de las flechas.

Cuesta cogerle el truco al vaporizador porque es una lanza corta y con la punta gruesa, pero una vez se lo coges funciona bien y texturiza perfectamente la leche. Algo que me ha sorprendido es que, en la práctica, es posible usarlo como si de un espumador automático se tratase; en la review en Youtube doy más detalles, pero se trata de colocar la punta inclinada en la típica posición de las 3 o las 9 en punto, con la jarra quieta en la bandeja de goteo y llenándola con unos 180 ml de leche, ajustando la potencia para que salga vapor por solo dos orificios del vaporizador. De esta manera, se inyecta la cantidad justa de vapor y se crea el vórtice, logrando una textura sedosa y elástica, más que satisfactoria.

Eso sí, una vez termines de espumar la leche limpiacon un paño húmedo la punta, porque la leche se queda incrustada fácilmente. Conviene realizar también una purga para enjuagarla. Esta purga es recomendable también hacerla antes de espumar, ya que saca un poco de agua al principio (esto es habitual).
Ya que hablamos de limpieza, he de mencionar algo que no me ha gustado, y es el hecho que en el manual de instrucciones no se indica el proceso para llevar a cabo retrolavados, a pesar que la cafetera cuenta con válvula de tres vías y que se incluye un filtro ciego, que es justamente para ello.
Sí viene descrito el proceso de la descalcificación -viene un pequeño sobre con descalcificador- aunque de forma muy escueta y poco clara, cosa que es también así con el resto del manual, que resulta poco útil y con información poco veraz: por ejemplo, la información sobre el uso del vaporizador es incorrecta, y no se menciona para qué sirve ni cómo se usa la herramienta par la extracción del tamper.
Si eres una persona acostumbrada a usar este tipo de cafeteras no creo que tengas mayor problema con su uso, pero para un principiante o alguien que usa por primera vez este tipo de máquina, el manual de instrucciones resulta del todo insuficiente. Por si fuera poco, no viene incluido en el paquete, sino que te lo has de descargar de la web de Incapto. Esta tendencia -la de no incluir el manual de instrucciones en el paquete- está cada vez más de moda entre los fabricantes, y no me gusta nada.
También creo que el resto de contenidos y accesorios son mejorables. Con la cafetera viene una jarra de acero inoxidable par la leche y el sobre de descalcificador para un solo uso, nada más. Creo que un accesorio obligado a incluir sería también un filtro ablandador de agua, y precisamente Incapto vende uno que está muy bien, con una duración de 6 meses y compatible con cualquier cafetera.
Otro accesorio menos obligado pero recomendable es el Knock Box, que viene muy bien para expulsar la pastilla de café del portafiltro, si bien en este caso es normal que este tipo de accesorio no venga incluido.
Mi veredicto y posibles alternativas
El precio de salida de la Incapto Sabi (Diciembre de 2025) es de 699€, pero rebajada de precio junto a una suscripción de cafés en grano de Incapto: 499€ con una suscripción de 12 meses y 449€ con una de 18. Por estos precios, la Incapto Sabi es una cafetera absolutamente recomendable, y diría incluso que lo es si optas por comprarla sin suscripción, si bien es cierto que en ese rango de precio puedes comprar, también en la web de Incapto, una cafetera mejor, como lo es la Sage Barista Express Impress.

Bien es cierto que esta última cafetera no es tan automatizada como la Sabi, y estámás indicada para usuarios que quieran «trastear» más y hacer un uso más manual. La Sage cuenta con dosificación y prensado asistido, aunque no tan eficaz como el de la Sabi. Otra cafetera del mismo estilo y precio similar sería la Specialista opera de De’Longhi, cafetera que he analizado en este blog y que me dejó buena impresión, aunque no tanta como esta Sabi, la cual creo que es superior y mejor cafetera que la De’Longhi.
Hay otra cafetera que se está haciendo muy popular y con un concepto de semi-automática parecido, la Ninja Luxe Pro. Personalmente no la he probado (espero hacerlo en breve) pero es una cafetera que tiene buenas críticas y que puede ser una alternativa a contemplar. Pero, sinceramente, contemplando sus prestaciones, me parece que la Incapto Sabi es mejor cafetera.
Me parece que la Sabi es especialmente recomendable para personas que quieran prepararse un mejor espresso en casa, sin quebraderos de cabeza ni complicaciones de una cafetera de bomba completamente manual. La Sabi prepara un espresso inifinitamente mejor que una cafetera de cápsulas, bastante mejor que una superautomática y que una cafetera de portafiltro con filtros presurizados, y si eres usuario de este tipo de cafeteras y quieres prepararte mejores espressos, con buen café de especialidad y con todas las comodidades del mundo, pocas cafeteras me vienen a la cabeza que sean mejores que la Incapto Sabi.
Incapto Sabi: una cafetera semi-automática a tener en cuenta
Incapto Sabi: una cafetera semi-automática a tener en cuentaLo mejor
- Lo bien que dosifica y prepara la pastilla de café de forma automática.
- Molinillo francamente bueno, con muchos ajustes y con poca retención y estática. Y la tolva se puede extraer.
- Muy buen diseño, con buenos materiales y estética moderna.
- Multitud de ajustes y parámetros en el panel de control.
- Vaporizador con sensor de temperatura y funcionamiento casi automático.
Lo no tan bueno
- No viene el manual en la caja, y el que hay en la web de Incapto deja bastante que desear.
- Baristas y fanáticos del espresso echarán en falta más control en algunos de los parámetros (preinfusión y presión de la bomba).
- Imposibilidad de usar el molinillo si no es insertando el portafiltro en el cabezal de molienda.